La calificadora de riesgo Standard and Poor's realizó un diagnóstico sobre lo que se puede esperar de los primeros pasos de la futura administración de gobierno en la Argentina, y aclaró que la nota para el país seguirá en "default selectivo", o SD, hasta que no se arregle el problema con los fondos buitre.

"Sin un acuerdo con los holdouts, consideramos que el Gobierno no podrá obtener financiamiento de los mercados de capitales internacionales, lo cual seguiría limitando a los emisores subsoberanos y privados para acceder a liquidez externa en el futuro bajo mejores condiciones", indicó la calificadora. 

En el mismo consideró que "el Gobierno de (Mauricio) Macri se moverá más lento de lo que algunos observadores prevén, debido a la complejidad de los problemas económicos, el desafío político de manejar un Congreso cuando no cuenta con la mayoría, y el deseo de la propia administración de evitar una volatilidad inesperada".

Además, indicó que el cambio a un Gobierno más amigable con el mercado no es causa para una suba de la calificación, y que sacar al país del default dependerá de normalizar la deuda que hoy se encuentra en incumplimiento, "ya sea a través del pago, canje o algún otro tipo de acuerdo".

El análisis precisó que si esto sucediera, la mejora de la nota sería a niveles de "CCC" o los bajos niveles de "B", es decir que sería tratado como deuda con alto riesgo.

Esto es relevante, ya que al menos en un primer tiempo luego de un eventual acuerdo con holdouts quedaría limitada la posibilidad de acceder a grandes fondos de inversión y a sumas significativas en los mercados.

"Volveríamos a evaluar las condiciones económicas del país al tiempo que analizaríamos los detalles de cualquier acuerdo con los acreedores que no participaron en el canje de deuda en un contexto económico y político más amplio bajo el nuevo Gobierno", agregó S&P.

La calificadora subrayó que una "solución estructural" para mejorar el balance del BCRA y liberar el cepo cambiario, está ligada al acuerdo al que se llegue con los holdouts.

Para la calificadora, se trata de una postura que es exactamente la contraria a la expuesta en estos últimos días por el gabinete económico de Macri; primero concentrarse en el ingreso de dólares para liberar el cepo y recién después arreglar con los holdouts.

También destacó que "la negociación salarial será el desafío inicial para probar las habilidades para lograr acuerdos frente a los sindicatos y movimientos sociales bien organizados, que respaldaban firmemente a la administración saliente". (Télam)